lunes, 26 de septiembre de 2011

La adaptación del hombre a las nuevas tecnologías


"Las tecnologías de la información y comunicación tienen como efecto fundamental ampliar extraordinariamente el potencial de la mente humana", esgrime el texto de Mayte Pascual (cita 12) como uno de sus argumentos principales. Con esto, quiere expresar que el surgimiento de la Galaxia Internet construye un aumento de los conocimientos. Es decir, busca un desarrollo intelectual que permita procesar la gran cantidad de información que circula en esta esfera.

Las nuevas tecnologías cuentan con la posiblidad de disponer de volúmenes de información cada vez más amplios. Estos ya no necesitan ser conservados en la mente, sino que pueden ser alojados en soportes externos para ser buscados sólo en el caso que sean necesarios. Así lo explica Raffaele Simone (cita 9), puntualizando a lo que llama "sociedad de la tercera fase". En la sociedad tradicional (o de segunda fase), los conocimientos se guardaban en la memoria, y se transferían mediante la oralidad. De esta forma, existía un grave problema. Se corría el riesgo de que el conocimiento se pierda, o se vaya deformando con su divulgación.

En la sociedad posmoderna, ya no hace falta retener en la mente todo saber, sino que se pueden guardar los conocimientos en soportes externos, y consultarlos cuando se requiera de ellos. Por ejemplo, no se necesita recordar cómo se hace tal receta de cocina específica. Simplemente, al necesitar emplearla, puedo buscar en Internet cómo se hace y listo. Fácil y simple.

Con esta multiplicación de los conocimientos, algunos autores tienen miradas apocalípticas, y señalan que se transita un proceso de desinformación. En la entrevista de Pascual a Manuel Castells (cita 13), nos explican que no hay desinformación. Pero lo que sí hay es una gran cantidad de información, la cual es imposible de procesar por completo para el ser humano.

Ante este panorama, es evidente que hay que aprender a bucear en este nuevo universo cibernético. Para ello, es necesaria una transformación educativa. Y tanto en el texto de Pascual (cita 14) como en el de Simone (cita 11), consideran que la escuela sigue teniendo un rol central en la sociedad posmoderna.

Lo que se debe hacer es un replanteo de de cómo enseñar, teniendo en cuenta a las nuevas tecnologías. Por eso, se plantea que la reforma tiene que partir desde una modificación de los preceptos de los educadores, y desde ellos, una transfomación integral de la educación.

La escuela "es el lugar de la reproducción" de los conocimientos (Simone, cita 11). El mundo cambió con las nuevas tecnologías, y más allá de que la escuela se caracteriza por tener movimientos paulatinos y lentos, debe adaptarse al nuevo paradigma, para que la sociedad aproveche los beneficios que conlleva la Galaxia Internet. En consecuencia, se logrará realmente potenciar la mente humana, el efecto principal por el cual se imponen las nuevas tecnologías, tal cual describe Pascual en el inicio de este ensayo.

-Video: la irrupción de las nuevas tecnologías en el campo de la educación es hoy una fuente de recursos, desde la que los profesores pueden ejecutar distintas actividades didácticas encaminadas a concretar una nueva forma de enseñanza, la que algunos autores han dado en denominar Educación 2.0.


domingo, 18 de septiembre de 2011

Reflexión sobre Gubern y Sibilia

El tiempo de ocio, sus límites y sus alcances, es lo que se plantean como foco de análisis Román Gubern y Paula Sibilia. Desde el surgimiento de la jornada laboral de 8 horas, acompañada por el "fin de semana" entendido como tal, a principios del siglo XX, la industria del ocio fue creciendo notablemente con el correr de los años, paulatinamente con el paso de la sociedad industrial a la posindustrial, y con la flexibilización laboral.

La escuela de Frankfurt fue la primera en estudiar el gran negocio del ocio, considerado como un momento de consumismo masivo. Desde ella, se analiza que el ocio es un privilegio de los países con economías más desarrolladas, en las cuales sus habitantes prefieren tener más tiempo libre en detrimento de un ingreso mayor.

De todas maneras, el ocio se diferencia del tiempo libre. Éste último se puede medir, lleva una cronología. En cambio, el ocio es la forma de emplear el tiempo libre. Es el cómo y en qué usarlo. Esto indica que son dos conceptos complementarios.

El tiempo libre de los trabajadores condujo al surgimiento de nuevas actividades, de momentos de ocio. Las nuevas tecnologías produjeron un aislamiento. Paradójicamente, en la era de las comunicaciones, el ser humano, a partir de una PC, un dispositivo móvil, etc., se termina refugiando en la soledad.

Todo esto constituye una disminución de la sociabilidad. Todo se reduce a un "click", a un "enter", a una red social, y cada vez nos alejamos más de una reunión o de un café.

Por último, existe una nueva disyuntiva: el trabajo desde el hogar. Lo que hace es derrivar la frontera entre los momentos laborales y los de ocio. No permite diferenciarlos con claridad, ni saber cuándo emplear el tiempo disponible en qué actividad.


-Video: la opinión de la Paula Sibilia sobre la cultura en la sociedad posmoderna.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Reflexión sobre Franco Berardi ("Bifo")

Franco Berardi realiza sus análisis sobre la sociedad en torno a lo que él llama "generación post alfa", que la define como "aquella que no tiene
afinidad con la cultura crítica escrita". O sea, habla de la sociedad actual, que no fue educada bajo las instituciones básicas (escuela, familia, etc.), sino a partir de los medios y las nuevas tecnologías.

"Bifo" estudia los signos, como lo hizo Sausurre, pero en esta ocasión para invitarnos a recorrer el camino del "semiocapitalismo", el modelo de producción de la sociedad moderna, basado en los signos.

En el "semiocapitalismo", gracias a la capacidad cognitiva (la mente) hay innovación, creaciones... comunicación. Esto se debe a la implementación de las nuevas tecnologías, que generan un quiebre en nuestra forma de actuar.

El capital financiero y la capacidad cognitiva llevaron en la década del ´90 a formar el concepto de "semiocapitalismo recombinante". El trabajo ya no les pertenece a las personas. Trabajan a presión, con una lógica comercial de venta pura.
Si no te adaptás, quedás fuera del sistema, como diría Darwin con la evolución de la especie. Por esto surgen las grandes depresiones entre la gente, los problemas psicológicos, etc.

Este "semiocapitalismo recombinante" llegó a su fin el 11 de septiembre de 2009, con el ataque a las torres gemelas. Desde allí, ya no se invierte en innovación, sino en guerra y seguridad. Esto puede llevarnos a la "dictadura de la ignorancia", lo que sería un peligro aún más grande para la sociedad.

Reflexión sobre Raymond Williams


Raymond Williams (1921-1988) fue un intelectual galés que analizó la cultura y la tecnología. El texto que estudiamos en esta ocasión tiene estricta relación con lo visto en el libro de Martín Gordillo, donde se habla de dos posturas antagónicas: tecnófilos y tecnófobos.

Aquí, Williams nos habla de "determinismo tecnológico" y "pesimismo cultural". El primero trata de que la tecnología influye a la sociedad, la determina. Aunque la sociedad no hace lo mismo con la tecnología, sino que se adapta constantemente a ella, y a las modificaciones que se van produciendo.

El "pesimismo cultural" es la idea de que las nuevas tecnologías llegaron para producir el "desastre cultural". Es una mirada apocalíptica sobre el desarrollo tecnológico. Los "pesimistas" piensan que todo es cuestión de dinero, que define a la sociedad, a su cultura, y esto se impone desde diferentes perspectivas: mecenazgo, patrocinio, publicidad, etc.

El orden capitalista es el hegemónico. Si bien hay teorías que intentan explicar que hay tecnologías que llegaron para homogeneizar y abrir la ventana al mundo, lo que quieren es dominar a las culturas minoritarias, que van camino a desaparecer y caer en manos de quienes manejan el dinero, que es lo que verdaderamente guía el avance. Esta es la mirada negativa en la que se posa Williams, de quien se interpreta que incluso la cultura pasó a ser un negocio. Todo contenido está influenciado por las relaciones comerciales.

Por eso la cultura y la tecnología no son elementos disociables, sino que están vinculados y deben analizarse en conjunto, bajo la lógica comercial que impera en el mundo capitalista.


- Video complementario: el concepto de cultura en la modernidad.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Reflexión sobre Mayte Pascual

De la entrevista que Manuel Castells le hace a Mayte Pascual, rescato que hablan a favor de las tecnologías de la información como Internet, a las cuales las toman como instrumentos que amplían el potencial de la mente humana, y por ende la enriquecen. Esto lo podemos advertir cuando, por ejemplo, se menciona que Internet, a diferencia de lo que piensa la mayoría de la gente, es una forma de socialización y no de aislamiento del individuo. Los internautas son sociables, tienen amigos (Facebook), etc. Son sujetos activos, al contrario de lo que se piensa. Aunque, desde mi perspectiva, tiene una gran contra. Es la excesiva dependencia del objeto tecnológico. Sin él, nada de esto es posible.

También me interesó cómo Pascual se pronuncia respecto al poder político. Especialmente cuando hace referencia a que si los gobiernos (o grandes empresas) toman el control de la innovación, lo único que hacen es frenar la revolución tecnológica. El temor por cómo controlar Internet parece ser una obsesión para los gobiernos, que todavía no pueden domesticarlo. Y esto se debe a la gran cantidad de información que circula en la red, que hace imposible revisar el conjunto total. La lucha por el control de las libertades parece ser foco de interés de los políticos.

De esto se desprende un tema relacionado, que es el de los derechos de propiedad intelectual (copyright/copyleft). Lo que se intenta explicar es que en definitva las sociedades son las que manejan el curso de la Galaxia Internet, y que por ejemplo las discográficas o las productoras de cine no van a poder frenar la multiplicación de sus contenidos por la web sin su consentimiento. No existe una legislación impuesta en este marco. Y es difícil de implementarla, ya que de establecerla se estaría direccionando la mirada en contra de la producción de contenidos, de la creatividad, etc.

Por último, Pascual se refiere a la educación. Cuenta que hay mucha información por procesar en Internet. Y para luchar contra la desinformación que puede existir, hay que contar con una formación sólida y adecuada. Entonces dirige su mirada hacia los educadores, que son los primeros en tener que aggiornarse en el uso de las nuevas tecnologías, para luego transladárselo a sus educandos. Del éxito de este proceso depende un futuro próspero de Internet, alejado de hábitos obsoletos.

- Video: resumen de conceptos de la entrevista de Castells a Pascual.